PRUEBAS DE BAJA RESISTENCIA
Pruebas Ducter
Conforme a las normativas IEEE C57.12.90, IEEE 43 y NMX-J-123, realizamos pruebas Ducter, también conocidas como pruebas eléctricas de baja resistencia (en el rango de miliohms y microohms), aplicables a interruptores, devanados y otros componentes eléctricos críticos.
Estas pruebas son fundamentales para evaluar el estado de los contactos en disyuntores, contactos conmutados, uniones de barras colectoras y cualquier aplicación donde se requiera corriente elevada para obtener una medición precisa y confiable.
Realizamos mediciones de resistencia extremadamente bajas, llegando al rango de los microohms, mediante una configuración Kelvin de cuatro hilos, lo que garantiza máxima exactitud y repetibilidad en los resultados. Contamos con equipos de última generación, técnicos calificados y ofrecemos cobertura en toda la República Mexicana, brindando un servicio profesional alineado con estándares internacionales.
MICROHM MEDIDOR DE CONACTOS
El “Ducter”, conocido por su origen del término en inglés “Conductor Tester”, se utiliza para medir resistencias bajas.
Este equipo permite realizar mediciones precisas de baja resistencia en diversas aplicaciones, incluso en lugares donde no es posible acceder a una fuente de corriente eléctrica, lo que lo convierte en una herramienta confiable y versátil para trabajos de mantenimiento y diagnóstico eléctrico.
MEDICIONES DUCTER
El Ducter es un equipo de medición que opera mediante dos fuentes independientes: una de corriente y otra de voltaje. Su función principal es verificar resistencias eléctricas muy bajas, con alta precisión, en contactos, uniones y componentes críticos de sistemas eléctricos.
Los multímetros digitales modernos incluyen funciones para compensar la resistencia de los cables de prueba; en el caso de los multímetros Fluke, esta función se conoce como “REL”. Este método es adecuado cuando no se requiere una alta exactitud. Sin embargo, cuando se buscan mediciones de mayor precisión, el método recomendado es la medición por cuatro hilos (método Kelvin).
En las pruebas Ducter, lo que se evalúa es que un circuito de cierre —equivalente a lo que para un megóhmetro sería un cortocircuito— presente una resistencia muy baja y bien definida. Esto indica la existencia de un contacto eléctrico eficiente y uniforme entre dos materiales. En términos generales, cuanto menor es la resistencia de un contacto, mejor es su condición, ya que refleja menor calentamiento, menores pérdidas y mayor confiabilidad.
Este tipo de prueba se aplica principalmente en circuitos con contactos a presión o contactos deslizables, como los que se encuentran en interruptores eléctricos, donde el estado del contacto resulta crítico para la operación segura del sistema.
Aplicaciones típicas de la prueba Ducter
La prueba es especialmente útil para evaluar:
Contactos de interruptores y switches
Transformadores y generadores
Bobinados de motores
Barras colectoras y uniones de barras
Empalmes, soldaduras y fusibles
Aleaciones metálicas
Electrodos de grafito y materiales compuestos
Los interruptores eléctricos son uno de los componentes más críticos en los sistemas modernos de energía. Deben operar dentro de tolerancias muy estrictas para detectar perturbaciones en la red y proteger equipos sensibles y costosos, como los transformadores de potencia. Además, suelen permanecer largos periodos sin operar, lo que hace indispensable verificar su condición antes de que se presente una falla.
Para optimizar la confiabilidad de la red eléctrica, es fundamental contar con instrumentos y métodos de prueba confiables y precisos. Por ello, las pruebas en interruptores de subestaciones representan una actividad clave en los programas de mantenimiento de las empresas de energía. Estos dispositivos permiten el flujo normal de corriente y, en caso de una falla por cortocircuito o sobrecorriente, interrumpen el paso de energía en el tiempo adecuado para proteger el sistema.
Como ocurre con cualquier equipo eléctrico, los interruptores están sujetos al envejecimiento, condiciones ambientales adversas y fallas externas. Por esta razón, los operadores deben contar con un plan de mantenimiento y diagnóstico bien definido, que permita anticipar fallas y asegurar la continuidad y seguridad del servicio.